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Enfermedades y Tratamientos

Glaucoma

El glaucoma es una enfermedad de los ojos que se caracteriza generalmente por el aumento patológico de la presión intraocular, por falta de drenaje del humor acuoso y tiene como condición final común una neuropatía óptica que se caracteriza por la pérdida progresiva de las fibras nerviosas del nervio óptico

Esta publicación es para las personas con glaucoma y para sus familiares y amigos. Ofrece información sobre el glaucoma de ángulo abierto, el tipo más común de glaucoma. El folleto responde a sus preguntas sobre las causas y los síntomas de esta enfermedad del ojo. También describe el diagnóstico y los tratamientos para el glaucoma

Imagen del ojo

¿Qué es el glaucoma?

El glaucoma es un grupo de enfermedades que pueden dañar al nervio óptico del ojo. Esto resulta en alguna pérdida de la visión o en ceguera. Sin embargo, si se trata a tiempo, usted puede proteger sus ojos contra una seria pérdida en la visión.

¿Qué es el nervio óptico?

El nervio óptico está compuesto por más de un millón de fibras nerviosas, que conectan la retina al cerebro (vea el diagrama a continuación). La retina es el tejido sensible a la luz, situado en el fondo del ojo. Es necesario tener un nervio óptico saludable para tener buena visión.

¿Cómo afecta el glaucoma del ángulo abierto al nervio óptico?

En la parte delantera del ojo existe un espacio llamado cámara anterior. Un líquido claro entra y sale continuamente de este espacio, alimentando los tejidos a su alrededor. El líquido sale de la cámara anterior a través del ángulo abierto donde se unen la córnea y el iris (vea el diagrama a continuación). Cuando el líquido llega al ángulo fluye a través de una red o malla esponjosa, parecida a un colador, y entonces sale del ojo.

A veces, cuando el líquido llega al ángulo, pasa muy lentamente a través de esta malla esponjosa. Al acumularse este líquido, la presión dentro del ojo aumenta hasta llegar a un nivel en que puede dañar al nervio óptico. Cuando el nervio óptico se daña por el aumento de la presión, puede causar glaucoma de ángulo abierto y alguna pérdida de visión. Por eso es importante controlar la presión dentro de los ojos.

Si tengo elevada la presión del ojo, ¿significa que tengo glaucoma?

No necesariamente. La presión elevada dentro del ojo significa que tiene el riesgo de desarrollar glaucoma pero no significa que tenga la enfermedad. Una persona solamente tiene glaucoma si tiene daño en el nervio óptico. Si usted tiene elevada la presión del ojo, pero no tiene daño en el nervio óptico, usted no tiene glaucoma. Sin embargo, usted corre el riesgo de desarrollarla. Asegúrese de seguir los consejos de su oculista.

¿Puedo desarrollar glaucoma si tengo elevada la presión del ojo?

No necesariamente. No todas las personas que tienen la presión elevada del ojo desarrollan glaucoma. Algunas personas pueden tolerar la presión elevada en sus ojos mejor que otras. Asimismo, un cierto nivel de presión puede ser alta para una persona pero normal para otra.

El que usted desarrolle glaucoma dependerá del nivel de presión que su nervio óptico pueda tolerar sin que se dañe. Este nivel es diferente para cada persona. Por eso es muy importante que se haga un examen completo de los ojos con dilatación de las pupilas. Esto puede ayudar a su oculista a determinar cuál es el nivel de presión normal para usted.

¿Puedo desarrollar glaucoma sin que aumente la presión en mis ojos?

Sí. El glaucoma se puede desarrollar sin que aumente la presión dentro de los ojos. Este tipo de glaucoma se llama glaucoma de baja tensión o de tensión normal. No es tan común como el glaucoma de ángulo abierto.

¿Quién corre el riesgo de desarrollar glaucoma de ángulo abierto?

Cualquier persona puede desarrollar glaucoma, pero algunas personas corren más riesgo que otras.

Estas personas incluyen:

  • Los afroamericanos mayores de 40 años.
  • Todas las personas mayores de 60 años, especialmente las que son de descendencia mexicana.
  • Las personas con familiares que han tenido glaucoma.

Un examen completo de los ojos con dilatación de las pupilas puede revelar otros factores de riesgo, por ejemplo, si tiene la presión del ojo elevada, si la córnea está muy fina, o si el nervio óptico es anormal. Para algunas personas que tienen ciertas combinaciones de estos factores de riesgo, la medicina en forma de gotas para los ojos reduce casi a la mitad el riesgo de desarrollar glaucoma.

¿Cuáles son los síntomas del glaucoma?

Al principio, el glaucoma de ángulo abierto no tiene síntomas. No causa dolor y la visión se mantiene normal.

Sin embargo, si el glaucoma no es atendido, las personas empiezan a notar que ya no ven como antes. Sin tratamiento, las personas con glaucoma pierden lentamente su visión lateral (periférica). Es como si estuvieran viendo a través de un túnel. Con el tiempo, la visión central (hacia al frente) también puede disminuir hasta que se pierde por completo. El glaucoma se puede desarrollar en un ojo o en ambos.

Visión normal.
Visión normal.

 La misma escena vista por una persona con glaucoma.
La misma escena vista por una persona con glaucoma.

¿Cómo se detecta el glaucoma?

El glaucoma se detecta a través de un examen completo de los ojos que incluye:

  • Prueba de agudeza visual. En esta prueba se usa una tabla optométrica para medir su vista a diferentes distancias.
  • Prueba del campo visual. Esta prueba mide su visión lateral (periférica). Ayuda a su oculista a determinar si usted tiene una pérdida en la visión lateral, una señal de glaucoma.
  • Examen con dilatación de las pupilas. Para dilatar o agrandar las pupilas, el oculista le pone unas gotas en los ojos. El oculista mira a través de un lente de aumento especial para examinar la retina y el nervio óptico para ver si hay señales de daño u otros problemas de los ojos. Después del examen, su visión de cerca podrá permanecer borrosa por varias horas.
  • Tonometría. Se utiliza un instrumento (vea la fotografía) para medir la presión del ojo. Para esta prueba, el oculista puede ponerle unas gotas para adormecer sus ojos.
  • Paquimetría. Se aplica una gota en el ojo para adormecerlo. El oculista utiliza un instrumento de ondas ultrasónicas para medir la densidad de la córnea.

¿Se puede curar el glaucoma?

No, no hay cura para el glaucoma. La visión que se pierde por la enfermedad no se puede recuperar.

¿Se puede tratar el glaucoma?

Sí. El tratamiento inmediato en la primera etapa del glaucoma de ángulo abierto puede demorar el progreso de la enfermedad. Por eso es muy importante que el glaucoma se diagnostique a tiempo.
El tratamiento para el glaucoma incluye medicamentos, cirugía láser (trabeculoplastia), cirugía convencional o una combinación de cualquiera de estos métodos. Aunque estos tratamientos pueden proteger la vista que le queda, no mejoran la vista que ya haya perdido por el glaucoma.

Medicamentos. Comúnmente los medicamentos, sea en forma de gotas para los ojos o de pastillas, se usan primero para tratar el glaucoma. Algunos de estos medicamentos hacen que el ojo produzca menos líquido. Otros medicamentos ayudan a drenar el líquido del ojo bajando así la presión del ojo.

Antes de que comience el tratamiento para el glaucoma, infórmele a su oculista si está tomando otros medicamentos. Algunas veces las gotas de los ojos pueden interferir con la manera en que los otros medicamentos funcionan.

Los medicamentos para el glaucoma se toman o se usan varias veces al día. La mayoría de las personas no tiene problemas con el tratamiento. Sin embargo, algunos medicamentos pueden causar dolores de cabeza u otros efectos secundarios. Por ejemplo, las gotas para los ojos pueden causar ardor, quemazón y enrojecimiento de los ojos.

Hay muchos medicamentos disponibles para tratar el glaucoma. Si usted tiene problemas con uno, avísele a su oculista. Puede haber un tratamiento diferente ya sea cambiando la dosis o usando un nuevo medicamento.

Ya que el glaucoma frecuentemente no tiene síntomas, algunas personas pueden estar tentadas a dejar de tomar sus medicamentos o simplemente se olvidan de hacerlo. Es necesario que continúe usando las gotas o tomando las pastillas mientras que éstas le sigan ayudando a controlar la presión del ojo. El uso regular es muy importante.

Asegúrese de que su oculista le indique cómo aplicarse las gotas en sus ojos. Para algunas sugerencias de cómo usar sus gotas para el glaucoma.

Trabeculoplastia con láser. La cirugía láser, o trabeculoplastia con láser, ayuda a que drene el líquido del ojo. Su oculista le puede sugerir este procedimiento en cualquier momento. En muchos casos, usted tendrá que seguir usando medicamentos para el glaucoma aún después de hacerse esta operación.

La trabeculoplastia con láser se realiza en el consultorio de su médico o en una clínica oftalmológica. Antes de la cirugía, le pondrán unas gotas para adormecerle el ojo. Mientras que usted esté sentado de frente de la máquina de láser, su oculista sostendrá un lente especial delante de su ojo. Un rayo de luz de alta intensidad es dirigido al lente y éste se refleja en la malla dentro del ojo. Usted podrá ver destellos de luces verdes o rojas. El láser hace varias quemaduras a distancias iguales, que agrandan las aperturas de filtración en la malla. Esto ayuda a mejorar al drenaje del líquido del ojo.

Como cualquier cirugía, la cirugía láser puede tener efectos secundarios como la inflamación. Su oculista le puede recetar unas gotas para llevar a casa para el dolor o la inflamación dentro del ojo. Usted deberá hacer varias visitas de seguimiento a su oculista para vigilar la presión del ojo.

Si usted tiene glaucoma en los dos ojos, solamente se le tratará un ojo a la vez. La cirugía láser de cada ojo se hace con varios días o semanas de diferencia.

Los estudios demuestran que la cirugía láser es muy eficaz para reducir la presión en algunos pacientes. Sin embargo, los resultados de la cirugía pueden desaparecer con el tiempo. Su oculista le puede sugerir tratamiento adicional.

Cirugía convencional. En la cirugía convencional, se hace una nueva apertura para que el líquido pueda salir del ojo. (Vea el diagrama en la página siguiente.) Su oculista le puede sugerir este tratamiento en cualquier momento. La cirugía convencional generalmente se hace cuando los medicamentos y la cirugía láser no han podido controlar la presión del ojo.

La cirugía convencional se hace en una clínica o en un hospital. Antes de la cirugía, le darán medicamentos para ayudarle a relajarse. Su oculista le pondrá unas inyecciones pequeñas alrededor del ojo para adormecerlo. Le quitarán un pedazo pequeño de tejido del ojo para crear un nuevo canal por el cual drene el líquido del ojo.

Durante varias semanas después de la cirugía, usted deberá ponerse unas gotas en los ojos para evitar la infección y la inflamación. Estas gotas son diferentes a las que usaba antes de la cirugía.

Al igual que con la cirugía láser, la cirugía convencional se hace en un solo ojo a la vez. Generalmente las cirugías se hacen con un período de cuatro a seis semanas de diferencia entre una y otra.

La cirugía convencional es eficaz en un 60 al 80 por ciento para reducir la presión del ojo. Sin embargo, si la nueva apertura para el drenaje se obstruye, tal vez sea necesaria una segunda operación. La cirugía convencional es más eficaz si usted no ha tenido ninguna operación previa de los ojos, tal como una operación de cataratas.

En algunos casos, la visión no será tan buena como lo era antes de la operación. La cirugía convencional puede causar efectos secundarios incluyendo cataratas, problemas en la córnea, e inflamación o infección dentro del ojo. La acumulación del líquido en el fondo del ojo puede hacer que algunos pacientes vean sombras. Si usted tiene alguno de estos problemas, avísele a su oculista para que le recomiende un plan de tratamiento.






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